Alex Arellano – La libertad en la época de la pandemia

La pandemia del Covid-19, que azota occidente desde febrero de 2020, mostró desde un principio la fragilidad del sistema capitalista, cuando rápidamente colapsaron los centros de salud y hospitales en países del primer mundo. Tal como lo son Italia y España. La velocidad de propagación del virus y su letalidad dejaron imágenes imborrables de amontonamiento de muertos y cifras diarias de contagios que estremecieron al mundo y se expandieron hacia él.

Debido a estos sucesos, la mayoría de los gobiernos optaron por diversas medidas de cuidado que se fueron tomando, como por ejemplo la cuarentena, el toque de queda y las restricciones a la movilidad para personas con oficios no esenciales. En consecuencia a estas medidas, se abrió una discusión global a partir de la presunta violación de las libertades individuales.

 

El individualismo y la democracia moderna

Hobbes describe en Leviatán, como los individuos para evitar la muerte violenta, renuncian a sus libertades individuales, excepto a la vida, con el objeto de crear un gobierno, que mediante leyes, vele por la seguridad y la paz entre ellos.

Norberto Bobbio explica: por el contrario de Platón y Aristóteles, la democracia nace de una concepción individualista y que la sociedad política es un producto artificial de la voluntad de los individuos. También expresa que los individuos libres e iguales se ponen de acuerdo para concebir a un poder común, que tiene la función de garantizarles las libertades inviolables: elegir las autoridades, derecho a la libertad de opinión, de expresión, de reunión y asociación. Los derechos con base en los cuales nació el Estado liberal, (Bobbio, 2012, pp 17).

Tanto Hobbes, como Bobbio, Locke, Rosseau, Montesquieu y diversos pensadores de la filosofía y la ciencia política, consideran que la creación de un gobierno y su principal función es garantizar la vida y seguridad de todos los ciudadanos, por encima de toda libertad individual. Como dijo Jean Paul Sartre: “Mi libertad termina donde empieza la de los demás”. Y he aquí la gran disputa acerca de las libertades y los gobiernos.

 

Individualismo y meritocracia

La corriente económica liberal, iniciada en el Siglo XVIII por Adam Smith, ha devenido en un “capitalismo feroz”, como se dice habitualmente. Ya desde mediados del Siglo XX el éxito económico comenzó a tener una publicidad absolutamente obscena, en donde la ostentación del lujo y las posibilidades económicas de una minoría crearon las bases de una concepción individualista y meritócrata en relación a la progresión económica de las personas.

A su vez, ciertos sectores sociales, que pregonan la meritocracia, han demostrado un sentido de impunidad, por lo menos peligroso, vinculando el poderío económico, para moverse por fuera de las leyes, que se impusieron en la pandemia. Por ejemplo: el caso de muchos argentinos que viajaron al exterior en el último tiempo  y quedaron “varados” por restricciones al ingreso dada las apariciones de la variante Delta. Muchos de ellos, salieron mediáticamente a quejarse por su situación, sin tener en cuenta qué, lo que hace el gobierno, es tratar de evitar que se reproduzca en nuestro suelo, la variante más peligrosa conocida hasta ahora.

Durante la pandemia se volvió habitual que las personas que pertenecen a sectores económicos más altos tomen la decisión de viajar a Estados Unidos para vacunarse. Tal como lo hizo el ex presiente, Mauricio Macri. Esto no significa que no hayan tenido la posibilidad de vacunarse en el país, si no que prefirieron hacerlo por fuera. Es una demostración simbólica: aquellos que tienen dinero no necesitan «hacer fila» para esperar su turno y están por encima del resto de la sociedad.

 

Libertad e irresponsabilidad

En este más de año y medio de convivencia con el Covid-19, pudimos ver como desde diversos estratos sociales se ha deslegitimado la letalidad del covid. Sobradas muestras son las de grupos de amigos, grupos familiares e individuos que han violado la cuarentena de diversas formas. Los adolescentes y ya no tan jóvenes organizando fiestas clandestinas, festejos de cumpleaños o casamiento. Un caso muy recordado fue el de un joven, que volvió de Estados Unidos a principios del Aislamiento Social Obligatorio (ASPO), y concurrió a una fiesta de 15 de una prima, en Moreno, en la cual contagió a catorce familiares y concluyó con la muerte de su abuelo.    No sólo la irresponsabilidad fue del chico, sino de toda la familia que concurrió al evento.

Hubo otro caso emblemático de un grupo de amigos que se fueron a hacer una fiesta a San Rafael, Mendoza, Argentina, donde se filmaron, sin distanciamiento, sin barbijo e insultando al presidente de la Nación, Alberto Fernández, burlándose de las medidas tomadas.

 

Movimientos anti cuarentena

En Argentina, puntualmente, poco tiempo después de comenzada la cuarentena, se comenzaron a instaurar diversos tópicos para desprestigiar las medidas de cuidado hacia la población. Diversas personalidades de la cultura, políticos y periodistas, comenzaron a utilizar el término infectadura, dejando a entrever que ya no se vivía en un gobierno democrático por las restricciones impuestas.  También se comparó a la cuarentena de un barrio llamado Villa Azul, en Avellaneda, Buenos Aires, con el Gueto de Varsovia. Un intelectual llamó a la desobediencia civil como acto democrático, periodistas y políticos opositores llamaron a romper la cuarentena haciendo fiestas en la calle, o diciendo que era un hermoso día para tomar una cerveza en un bar. Y un sinfín de opiniones y bajadas de línea que continúan hasta hoy en día.

En Estados Unidos, en abril de 2020 y con apoyo del presidente Trump, grupos anti cuarentena salieron a marchar para que los gobernadores de Michigan, Minnesota y Virginia saquen las restricciones. En España en mayo del mismo año se llamó a una multitudinaria protesta en Madrid en contra de la cuarentena con la premisa “salir ya”. Y en Turín y Milán, en octubre también del 2020, se desataron protestas por las restricciones en respuesta a la segunda ola del brote de Covid.

En Alemania, en agosto de 2020, también hubo escándalos con las restricciones a la cuarentena, planteadas por la canciller, Angela Merkel, quien incluso había prohibido las protestas, debido a que en una marcha anterior, no se habían cumplido los protocolos de uso de mascarillas y distancia social. En esta nueva oportunidad salieron grupos de ultraderecha con banderas nazis, propaganda gráfica contra los usos de mascarillas y teorías conspirativas respecto al virus. La protesta se desarrolló en Berlín y contó con 30.000 personas.

Ya en agosto de 2021, con la vacuna aplicada en la mayoría de los países desarrollados, se comenzó a hablar de un certificado de vacunación, para poder ingresar a diversos lugares, usar transporte público y participar de eventos, como recitales, obras de teatro o ir a los bares. Uno de los impulsores de esta medida fue Emmanuel Macron, presidente de Francia, y desde entonces han oscilado las marchas contra esta propuesta variando entre 250.000 y 215.000 personas por cada convocatoria.

 

Oportunismo político

La libertad se transformó rápidamente en un eje de campaña mundial. Tanto en algunos oficialismos, como en la mayoría de las oposiciones, levantaron la bandera de la libertad para poder ganar votantes. Hay que tener en cuenta, que los movimientos libertarios de extrema derecha, como el partido libertario en Argentina,  VOX en España, o mismo parte de los republicanos que apoyan a Trump en Estados Unidos, son quienes pregonan desde hace mucho tiempo la meritocracia, el individualismo, la xenofobia, el racismo y el corrimiento del Estado de todo lo que puedan.

Es así como Trump, al igual que Bolsonaro, prefirieron privilegiar el sistema económico, sobre las medidas de cuidado propuestas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), y así también fue como obtuvieron caídas estrepitosas en sus economías, más de 40 millones de desempleados en Estados Unidos, como a su vez miles de millones de contagiados y centenares de miles de muertos.

Algunos Estados, incluso, como California y Nueva York, en el caso de Estados Unidos y Río de Janeiro o Bahía, en el caso de Brasil, usaron su autonomía para ir en contra de sus propios presidentes y decretaron cuarentenas y distanciamientos obligatorios, que fueron fuertemente criticados por ambos presidentes.

En el caso de las oposiciones, tanto Argentina, como España tuvieron las reacciones más violentas por parte de los partidos políticos. Si bien Alemania y Francia tuvieron grandes marchas anti cuarentena y la ultraderecha se expresa cada vez más en el parlamento. Los casos de división tanto en el congreso, como mediáticamente, son mucho más fuertes desde el lado institucional en los primeros dos países mencionados.

En Argentina la líder de la Coalición Cívica, parte de la mayor coalición opositora, Juntos por el Cambio, denunció al presidente por envenenar a la sociedad, tras la compra e inoculación de la vacuna Sputnik V. La presidenta del PRO Patricia Bullrich, que también conforma el espacio de Juntos por el Cambio, ha dicho en televisión que en Argentina no se utilizaba la vacuna de Pfizer porque desde el gobierno habían pedido “retornos” a través de poner un intermediario entre el laboratorio y el Estado. A su vez, ella misma llamó por sus redes y diversos medios de comunicación a realizar marchas anti cuarentena, las cuales protagonizó e incluso conformó parte de un escrache a la residencia presidencial en Olivos.

Por su parte, el Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodriguez Larreta, del PRO, utilizó la presencialidad en las escuelas, para ir en contra de las medidas dictadas por el Gobierno. Con un fallo de la corte de la Ciudad de Buenos Aires y complicidad de la Corte Suprema de la Nación, en pleno pico de contagios, volvieron a dictar clases presenciales con alumnos de primaria y docentes sin vacunar en muchos casos. Hoy “la vuelta a las aulas” es el eje de campaña de su partido político para las elecciones de medio término que se llevarán a cabo en septiembre, las primarias, y en noviembre las generales.

El caso de España es aún más violento, no sólo judicializaron en Madrid la cuarentena dispuesta por el presidente Pedro Sánchez, la cual, al igual que en Argentina, la corte falló a favor de la gobernadora de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, quién logró quitar esta restricción y dejó a la capital española sin la medida de protección principal para evitar la propagación del virus. Tanto el Partido Popular (PP), como VOX, atacaron fuertemente al Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y a Unidas Podemos, protagonizando las fuertes marchas en pedido de libertad por las calles españolas. Estas consignas, incluso llevaron al PP a ganar las elecciones de medio término con una buena diferencia en Madrid.

 

De la pandemia ¿salimos mejores?

Lamentablemente, como vimos con los distintos ejemplos a lo largo de esta nota, la afirmación que en algún momento expresó Alberto Fernández, parece no cumplirse. Las desigualdades se notan cada vez con más fuerza. Las ultraderechas siguen negando el rol del Estado, pese a que, por ejemplo en Argentina, se reforzó el sistema de salud, como jamás en la historia. También se dio ayuda financiera a distintas empresas, grandes, medianas y chicas, para poder subsistir y mantener el empleo, como a su vez a los trabajadores informales de menores recursos. E incluso en Estados Unidos, el presidente electo Joe Biden, realizó un plan de casi dos billones de dólares, para afrontar el fuerte desempleo que la pandemia dejó en su país. Sin embargo, hay un grupo concentrado que deslegitima los salvatajes económicos tomados por los gobiernos y deslegitima cada acción tomada para cuidar la salud de los ciudadanos.

Demuestra que no importa lo que ocurra, así como en 1929 el crack de la bolsa no constituyó el fin del capitalismo, ni el auge del socialismo, como tampoco pasó con la crisis de Lehman Brothers de 2008, donde el mundo sintió el golpe de la caída de la bolsa más grande desde aquel viernes negro en el Siglo XX. Tampoco, entonces, este contexto sanitario, que ha dejado más de cuatro millones de muertos por coronavirus, logrará terminar con el individualismo, la meritocracia y las inmensas desigualdades que genera el capitalismo feroz entre los países desarrollados y los subdesarrollados.

Tan sólo el año pasado según indica una nota del diario El País de España, las veinte personas más ricas del mundo aumentaron su patrimonio un 24% más. Lo que muestra cruelmente, que mientras millones de personas pierden sus empleos, disminuyen su calidad de vida y los gobiernos salen en salvataje de sus habitantes, muchos de los hombres y mujeres más ricos de Argentina, se niegan a pagar un aporte extraordinario a las grandes fortunas, que equivale al 1 o 2 % de su patrimonio fiscal. Lo cual por ley está destinado a planes de estudio, vivienda, infraestructura y sanidad.

Bajo este contexto los gobiernos progresistas han tomado una posición muy sólida, de proteger la vida por sobre la economía y de tratar de que los habitantes de sus países sufran lo menos posible las consecuencias de la crisis. Por otro lado el neoliberalismo, sigue manteniendo un status quo, que se niega a repartir los recursos sobrados que hay en el mundo y salir en ayuda de los menos favorecidos, como es el caso del reparto de vacunas en África, o la liberación de las patentes para que cada país la pueda desarrollar y así terminar con mayor velocidad esta pandemia.

Queda entonces definido el tablero de ajedrez, donde las piezas se mueven, las campañas muestran las virtudes y mezquindades de cada partido y donde la disputa geopolítica hoy está puesta entre el imperialismo y el progresismo, la derecha y la izquierda. Y en cierto punto como vimos en esta nota, la libertad del sálvese quien pueda, o la libertad de trabajar en conjunto, para salvarnos entre todos.

 

Alex Arellano es periodista y estudiante de Ciencia Política. Reside en Buenos Aires.

 

Referencias bibliográficas

Alemania: una marcha anticuarentena en Berlín desafió la orden policial de dispersarse. (202–08-29). Telam. https://www.telam.com.ar/notas/202008/508077-alemania-coronavirus.html

Ayuso, S. (2021b, agosto 7). Miles de franceses protestan por cuarta semana seguida contra el certificado covid. Diario El País. https://elpais.com/sociedad/2021-08-07/miles-de-franceses-protestan-por-cuarta-semana-seguida-contra-el-certificado-covid.html

Coronavirus: estallan protestas a lo largo de Italia contra las nuevas medidas para contener la segunda ola de la pandemia. (2020, 27 octubre). BBC News. https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-54703905

Coronavirus en EE.UU.: el polémico apoyo de Trump a los grupos que se rebelan contra la cuarentena en el país más golpeado por la pandemia. (2020, 18 abril). BBC News. https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-52334860

Bobbio, N. 2012 [1984]. El futuro de la democracia, México D.F., FCE, capítulo I: 23-48 (25pp).

¡HAZ CLICK Y COMPARTE!