Los países como Las personas no se reinician con un buen shock. Solo se rompen y continúan rompiéndose.
Naomi Klein
Mientras Naomi Klein investigaba los documentos sobre las investigaciones del electroshock realizados en los años 50 por E. Cameron, se encontró con la observación de un colega del mismo, quien escribía “Los freudianos desarrollaron esos métodos sutiles de pelar la cebolla para llegar al centro del problema (…) Cameron quería llegar directamente y, al diablo con las capas. Pero como descubrió más tarde, las capas son todo lo que hay”. “Cameron pensó que podía hacer estallar las capas de sus pacientes y empezar de nuevo; soñaba con crear personalidades totalmente nuevas. Sin embargo, sus pacientes no renacían: quedaban confusos, heridos, rotos”1.
Desarrollando mi práctica hospitalaria, una vez recibida, he podido verificar los efectos del electroshock en los pacientes internados. Ya llegada la democracia se usaba muy poco, la recomendación de los clásicos de la psiquiatría era en casos de hiperagitación, o catatonía. He visto a ambas y también he visto los efectos. Nada nuevo surgía allí, solo un estado de perplejidad y confusión, de las que costaba otro tanto salir.
Esas capas de la cebolla que Freud nos recomendaba ir quitando de a una y cada vez en la praxis analítica, es efectivamente todo lo que hay. Lacan en el año 54 retoma la idea de un Yo como una cebolla formado por las sucesivas capas de identificaciones2. No se trata, al decir de los post freudianos, de encontrarnos con la roca dura en el final de esta operación, sino que se trataría de esa envoltura formal por la que un análisis es necesario que transite, para que esas identificaciones, caigan.
Desposeídos del saber: Amo y esclavo
Es en el seminario que Lacan dicta en el año 69, que nos da una aproximación histórica de lo que se produce en el pasaje del discurso del amo antiguo al discurso del amo moderno, es decir capitalista.
Tomando la vertiente del Saber, es el esclavo antiguo el que poseía un saber, un saber hacer. En principio uno puede decir que era él el que sabía cómo se hacía el pan, mientras que el amo solo lo comía. El amo, por otro lado, no tiene deseo de saber, solo le interesa que la cosa marche3. Sin embargo, hay un momento en el desarrollo histórico en que el saber es transferido como una “transferencia bancaria”4, nos recuerda Lacan, al amo. Es la filosofía, responsable de esta transmutación: el esclavo es arrebatado de este saber para ser transferido al amo, es la sustracción del saber del esclavo para dárselo al amo. Así, nace la ciencia, cuando alguien renuncia a ese saber.
En fin, es recién con la explotación capitalista que se frustra al esclavo, quedando desposeído de su saber. Convirtiéndose así en alguien que continúa en esencia como el amo antiguo: el que no sabe lo que quiere.
Con el desarrollo del capitalismo, de la mano de la tecnociencia, aparece la noción de libertad, desde la vertiente económica y política, con tal amarre que aquel que se encontraba en posición de esclavo, necesitará de ahora en más defender su libertad y su vida, o aún más, defender su libertad hasta con su vida. Porque ya, desposeído de su saber, lo que el hombre no quiere perder, es ‘su libertad’. Es decir quiere ‘saberse libre’, sin que necesariamente ese saber implique que algo se sepa.
Un ejemplo de ello en Argentina fue el momento crucial de las elecciones presidenciales en el 2015 donde uno de los ejes principales de campaña del partido ganador fue el hecho de prometer la ‘libertad’ de comprar divisas extranjeras sin límite. Más allá de las posibilidades reales de sostener semejante consigna, éste fue uno de los puntos que inclinó la balanza a favor del partido que hoy gobierna.
Ahora bien, lo nuevo (siglo pasado) del Neoliberalismo -que resurge con impulso propio y avanza en un mundo cada vez más globalizado- deja subsumida la idea de libertad, ya no del hombre sino del Mercado. El agente que comanda es el Mercado, es el que posee un saber –entendido desde la perspectiva del consumo y del dinero–, dando lugar al ‘capitalismo financiero’. Desregulación del mercado por fuera de la intervención del Estado, conlleva la idea intrínseca de una regulación por sí mismo. Efecto de esto es la acumulación de dinero, en pocas manos, porque como nos advierte Lacan en el seminario XVII el rico acumula, el rico no paga. Dice: “El rico tiene una propiedad. Compra, lo compra todo, en suma, en fin, compra mucho. Pero quisiera que mediten lo siguiente, es que no paga”. Seguidamente concluye “y hay una cosa que no paga. Y es el saber”5 y agrega algo fundamental para esta época y es que se pregunta por qué uno se dejaría comprar por el rico, y responde: Porque lo que te da participa de la esencia del rico”6. Comprarle a un rico, o a una nación te hace creer que participarás de esa riqueza.
¿Podríamos decir que en esa acumulación del capital el rico cree quedarse con El Saber?
Cuando en la actualidad nos preguntamos por qué, en especial en América, hombres ricos, que han acumulado sus riquezas llegan a ser presidentes de una nación, tenemos allí una respuesta aproximativa. El esclavo es quién cree que participa de sus riquezas, habiendo perdido su saber, aquel que le daba un status. Mientras que el rico no lo paga.
Es decir, que con lo moderno de lo neo (liberalismo), el esclavo moderno, o al decir de Lacan el proletariado, es arrebatado de su función de saber. Amo y esclavo de sí mismo7. Ese Sujeto empresario de sí mismo, no es más que un Otro para sí mismo, que queda en un ‘entre’ sin fronteras claras o definidas con precisión.
Es un sujeto sujetado sin los amarres de un Yo, extraviado en el imaginario, sin significantes amos que amarren la lastra de un punto dentro de lo infinito. Lo que sería igual a decir, Sujetos desorientados, o como describe J.-A. Miller en Enseñanzas de presentación de enfermos “Pura mentalidad desvergonzada”8.
La sociedad de débiles, los rotos
La mentalidad es siempre débil, en tanto el significante, por medio del sentido, no logra captar lo real, siempre huidizo del sentido.
Miller, en su seminario El Otro que no existe y sus comités de ética, se pregunta cómo se sostiene un significante amo en tiempos en los que el Otro no existe, es decir qué significante de la identificación permite al sujeto insertarse en el engranaje del discurso del Otro, ya que si esto no ocurriese no se encontraría más que flotando inconsistente en dicho discurso. Allí dice, “después de la sociedad de consumo, la sociedad de la debilidad. Y es que en este caso no solo el sujeto flota en el discurso del Otro, sino que el propio discurso del Otro aparece fluctuante, pulverizado, fragmentario”9 y concluye en que quizás podríamos estudiar una debilidad generaliza en la época.
La pregunta entonces sería, retomando la metáfora de la cebolla, cómo armar al sujeto de esta debilidad, como cubrirlo de capas de cebollas para que crea que sabe, que desea saber y que sabe lo que quiere.
La propaganda negra
Es una expresión usada por algunos historiadores de la publicidad, que la diferencian de la propaganda blanca, la de buenas intenciones, digamos así. La propaganda negra, se usa en épocas del nazismo, como forma de control de las masas. La fuente, la identidad y el significado siempre se mantienen ocultos. Y tienden a instalar una verdad usando la amplificación de esa información desde la confiabilidad.
Fake news, post verdad, son los neos significantes que establecen una nueva relación de la producción en información. Si bien todas ellas existen desde la antigüedad, cada capa histórica presenta un nuevo formato, dada la velocidad de la propagación de la información en los medios de comunicación en masa. ¿En qué se diferencia de la Propaganda negra qué diferentes autores la ubican en la historia conjuntamente con el nazismo? Parece haber cierto continuismo ya que con la post verdad o mentiras emotivas es que se manipula a la opinión pública. Casi siempre incluyen propaganda política y apelan a lo contrafáctico. No importa si es verdad o mentira. Importa que lo que se inscribe como un hecho imposible genere alguna emotividad (inaugurar obras públicas realizadas por gobierno anterior por ejemplo) Fake news, en este sentido, tampoco interesan si son verdaderas o falsas generan una realidad, casi siempre de un tono optimista para encubrir una noticia que de otro modo tendría un tinte negativo.
Hace algunos días a algún ciudadano anónimo de la Argentina se le ocurrió juntar varias notas de unos prestigiosos diarios del país. Allí encontramos artículos de cómo se puede armar, expectativas y emociones falsas a partir de noticias e información que no tienen asidero con la verdad (contrafácticas) o que ponen en valoración apelando a emociones y creencias desconectadas de los hechos. Exaltando en un positivismo emocional, aquello que se presenta como una carencia para la mayor franja de la población. (En Argentina la clase consumidora no llega a un 22% de la población, sumando clase alta o media alta) Por ejemplo: compartir niñera una nueva modalidad que llegó a la argentina… Volver al pañal de tela es una opción impulsada por razones ecológicas; La ropa usada está de moda; Es mejor ganar un poco menos pero andar ocupado; Resistirse al descanso como estilo de vida!; Vacaciones con extraños para economizar; Volver al ventilador para combatir la crisis energética…. ¿Serán estas tapas también noticias falsas armadas para dar des-credibilidad a la prensa argentina? Chequear cada una de ellas resulta imposible, pero sí hay un modo de presentación de las noticias que hacen circular cierta manipulación de emociones positivas como para instalar medidas económicas devastadoras para la mayoría de la población. Ejemplo, el niño que camina varios kilómetros para ir a la escuela, es muy positivo, ocultando lo trágico que un estado no se haya hecho cargo de una educación para todos con igualdad de posibilidades.
Hay alguien que sabe, en estos tiempos reemplazar la indefinición del A, no solo con evaluaciones, sino también con modelos argumentales para una coaptación de un sujeto que tiende a la esfera, al todo, a la buena forma de la satisfacción. Lo político en Lacan es así definido.
Un poco como la película de Roberto Benigni (La vida es Bella) que mostraba a su hijo otra realidad aun encontrándose desposeído de todo. Con la diferencia que esos cuerpos tenían la particularidad de no moverse libremente dado que el amo fascista lo habían desposeído de todo sí mismo.
Armar la esfera, no escapa a estas políticas de consumidores, empresarios de sí mismos, neos emprendedores, estados desinflados y corporativismos voraces…
Aquí y hoy, el amo postneoliberal (permítanme decirlo así) construye realidades para venir a sustituir lo que no hay. Ni brújula, ni amarres, ni ideales…pero ni del lado Sujeto, ni del lado del Otro. ¿Entonces qué?
La pregunta que queda es qué psicoanálisis será posible. Y esa es la posición ética que cada psicoanalista debe abordar.
Catalina Bordón es psicoanalista, reside en Buenos Aires.
Miembro de la AMP y de la EOL. Docente de post grado del Hospital P. Elizalde.
Notas bibliográficas:
1 Klein, N., La doctrina del shock, Ed. Paidós. Bs.As. 2015 p. 487
2 Lacan, J., El Seminario, Libro I, Los Escritos Técnicos de Freud. Ed. Paidós, Bs.As., 1981 p. 255
3 Lacan, J., El Seminario, Libro XVII, El Reverso del Psicoanálisis, Ed. Paidós, Bs.As., 1992 p.22
4 Íbid., p.22
5 Íbid., p.87
6 Íbid., p.88
7 Byung-Chul, Han, Psicopolítica Ed. Herder. España,2014
8Miller. J.A.,. “Enseñanzas en la presentación de enfermos”. Los inclasificabes de la clínica psicoanalítica, Ed.Paidós. BsAs., 1999. P. 428
9 Miller. J.A., El Otro que no existe y sus comités de ética. Ed. Paidós Bs.As.,2005