Esta Debilidad generalizada, que anuncia Miller en el Seminario El Otro que no existe…1 es la que merece ser estudiada, acorde al estatuto de las identificaciones contemporáneas. Esa debilidad generalizada, está dada por debilitamiento del Nombre del Padre (un significante amo entre otros) en tanto el mismo ya no comanda, produciendo la pérdida de aquellos significantes referentes2. Recordemos que el S1, como significante de la identificación permite insertarnos en el engranaje del campo del Otro. Si esto no sucediese, sus efectos del lado del sujeto serán la de un sujeto sin amarras, que queda flotando en relación al discurso del Otro. El punto es que, por un lado, el sujeto queda flotando, desconectado (de ahí su debilidad) en el discurso del Otro y por otro lado, el Otro aparece “fluctuante, pulverizado fragmentario”3. Es la época de la errancia (errer: errar y equivocarse) y de los desengañados tanto del Nombre del Padre como de la existencia del Otro4.
Cuando J.A. Miller dicta este seminario junto a E. Laurent, transcurría el año 1997. Pleno auge del capitalismo y de la ciencia. Recomiendo leer, en este sentido, No Logo de Naomi Klein5 ya que la autora ubica en la década de los noventas un cambio de paradigma en relación a la producción: más que producir productos, las grandes marcas internacionales crean y creen en el alma de la empresa, y el alma no necesita cuerpo. El objeto producido pasa por varias pequeñas empresas contratadas para su ensamble final. Ya no más la fabricación de un producto con el proceso de producción del capitalismo que surge de la Revolución Industrial (dónde aún existían restricciones e Ideales). Podemos señalar junto a J.A.Miller que: después de la sociedad de consumo, viene la sociedad de la debilidad. O sea, sujetos desamarrados, objetos fragmentados.
Ya Lacan se adelanta a su época cuando en noviembre del 696 hace su referencia a la trasmutación del lugar del saber que se produce del amo antiguo al amo moderno (con la Revolución Industrial). Nos dice que el esclavo fue arrebatado de su función de saber y se le da en cambio lo que alguna vez fue del Amo “el que no sabe lo que quiere”. Este Sujeto consumidor, despojado de su saber, sujeto barrado, en su vacuidad es el que ocupa el lugar en el que antes estaba ocupado por el S1, quién ahora quedará inexorablemente debajo de la barra del primer término del antiguo discurso del amo7.
Byung-Chul, Han8 en el año 2014, también coincide y acentúa que se produjo un cambio de paradigma, un pasaje, una nueva mutación: del capitalismo de antaño al Neoliberalismo actual.
Este filósofo Surcoreano contemporáneo coincide con varios autores en que, la idea de libertad, ya no le pertenece al hombre sino del Mercado. El agente que comanda es el Mercado, es el que posee un saber, entendido desde la perspectiva del consumo y del dinero, que en su acumulación, abre el camino al ‘capitalismo financiero’. Desregulación del mercado por fuera de la intervención del Estado, que conlleva la idea intrínseca de una regulación por sí mismo. Con el Neoliberalismo, el Sujeto es un sujeto consumidor y el capitalismo un capitalismo de la emoción o del consumo. Se venden significados y emociones.
El sujeto neoliberal cree en su libertad de comportamiento pero está sometido al instrumento de un control activo, el big data, siendo éste el instrumento de la psicopolítica. Por medio del mismo se leen nuestros pensamientos y se los evalúa. No a nuestros cuerpos (lo que sería la biopolítica de Foucault) sino que, a la época de la psicopolítica neoliberal le interesa –y descubre– la fuerza productiva de la psique.
Entonces, ¿qué lugar para el psicoanálisis y los psicoanalistas, cuándo estamos en la época de los Sujetos desbrujulados, con identificaciones contemporáneas del discurso de su época que apelan a la emotividad, para clasificar y pronosticar su objeto de consumo, aquél que más le conviene? Conversar, discurrir, debatir, es una posibilidad. Siempre y cuando permanezcamos orientados por lo real, como lo imposible de clasificar o de asir o de asimilar, “de ese real que, según Lacan, el inconsciente Testimonia”9.
Catalina Bordón es psicoanalista, reside en Bs. As.
Miembro de la AMP y de la EOL.
*Trabajo presentado en XXVIII Jornada Nacionales de Carteles. La Plata. Agosto 2019.
Notas bibliográficas:
1 Miller, J.A., El Otro que no existe y su comité de Ética. Cap. “La conversación de los Débiles” Paidós, Buenos Aires, 2005.
2 Véase editorial Revista La libertad de pluma Revista Digital N° 7 – Año 2, Mayo 2019
3 op. cit.,p.39
4 op. cit, p.11
5 Klein, N. No Logo.El poder de las marcas. Paidós, 2012
6 Lacan, J., El Seminario, Libro XVII, El Reverso del Psicoanálisis. Ed. Paidós, Buenos Aires, 1992. P.15
7 Véase Revista La Libertad de Pluma Revista digital No. 6. Artículo de la Autora “Los desposeídos del saber”
8Han, B-C.,Psicopolítica. Neoliberalismos y nuevas técnicas de Poder. Herder editorial, 2014. También comentario del Libro en Revista La Libertad de Pluma No.5
9Miller, JA. El Otro que no existe y su comité de Ética. Ed. Paidós, Buenos Aires, 2005. P.13