Por Aníbal Leserre
Un nuevo año y un nuevo número de La libertad de pluma.
El lector podrá encontrar en sus páginas un reflejo de las complejas perspectivas que atravesamos. Complejidad en donde la vigencia del neoliberalismo y sus efectos traen aparejados entre sus consecuencias y efectos un renacimiento del sentimiento sobre lo “nacional”.
Sin embargo, la vía de lo nacional abre un abanico que va desde políticas proteccionistas, conflictos comerciales hasta la preocupante reaparición de una derechización a nivel de partidos pero también en el sentimiento de grandes masas, en donde encontramos a la “Generación de Identidad” con su mensaje de refundación de la “patria nacional”.
Cuestiones que presentan a la política la coyuntura de ligar lo nacional, no a la derechización, sino a proyectos populares de redistribución y construcción de sociedades con protección y posibilidades para todos sus habitantes. ¿Estarán los políticos, que muchas veces parecen desconcertados, dispuestos a interpretar estos efectos y a la altura de plasmarlos en propuestas que generen la esperanza como motor de cambio?
Un año donde lo local no puede ser analizado aisladamente. Hay que tener en cuenta como la ‘nueva derecha’ crece y conforma una variada alternativa en Europa, valga como ejemplo la política que está llevando adelante Steve Bannon (ex consejero de Trump), quien impulsa un Movimiento con el objetivo de federar a todos los partidos de derecha y así lograr un triunfo y conquistar el Parlamento Europeo en las próximas elecciones de mayo. Pero también vemos la reacción a eso; por ejemplo, la revuelta de los chalecos amarillos inauguró en Europa una forma de acción social inédita, llevando adelante variados reclamos; entre ellos, la denuncia de la desigualdad fiscal y social, impugnando los excesos de la riqueza y del neoliberalismo. No podemos afirmar que será un freno a la aplanadora neoliberal, pero sí que es una clara manifestación de la no aceptación de las crudas políticas neoliberales. Lo interesante es que esta no aceptación no se redujo a una reivindicación sectorial, sino a una voz del pueblo que grita: nos dejan afuera, la voz de la bronca frente a la prepotencia de los ricos. Una voz frente a la arrogancia de los tecnócratas, de técnicos de alto “perfil” representantes del poder financiero y con un estilo profundamente arrogante (Macri y el mejor equipo). Vale recordar las palabras dichas en 2001 por un conocido político: “con la gente no se jode”.
Tampoco nos son ajenas las políticas de EEUU sobre América Latina, hoy en Venezuela vemos claramente esa intromisión.
Un año en donde se ha venido cumpliendo a rajatabla las políticas neoliberales (a la usanza local, favoreciendo negocios propios y de amigos) que nos han colocado al borde del default; sin embargo esto no anula la posibilidad de reelección del actual gobierno. ¿Se trata del éxito del blindaje mediático, o hay un más allá? ¿O hay varios más allá? Nos inclinamos por esta segunda opción en donde las subjetividades que han sido tomadas gracias a la cruzada contra el populismo, como una ‘asociación ilícita’, por los medios, jueces, fiscales y un largo etc. que no se detiene en tal cual figura política y alcanza a sindicalistas, Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, movimientos sociales, organismos de derechos humanos y en general a cualquiera que pensó que podía vivir más allá de su destino económico y social, como sostiene Jorge Halperin en “No es la economía, estúpido”1.
Una de las cabezas de la hidra neoliberal lleva adelante una constante desvalorización y persecución de lo ideológico, al ubicarlo como un parásito que carcome el desarrollo económico. A su vez, sostiene a diario, con sus políticas de gestión, la falta de valorización de la vida misma y los derechos de los otros, negación de las garantías básicas y promoviendo la falta de solidaridad. Mostrando que la segregación y el odio a lo diferente son factores de la política neoliberal.
Como sostiene el latinoamericanista Pierre Salama, “El FMI de nuevo en la Argentina es una pesadilla”2. Argentina, a contracorriente, intensifica su entrada en la globalización financiera, haciendo gala de un déficit de racionalidad. Y el FMI favorece este proceso, hace más fácil la bicicleta financiera, con las consecuencias de empobrecimiento de la mayor parte de pueblo argentino.
¿Sera suficiente con votar en octubre para detener estas políticas? Lo que sí es seguro es que el resultado puede ser una clara manifestación de oposición al avance neoliberal.
Ante todas estas cuestiones y acontecimientos políticos, nuestra publicación intenta intervenir desde distintos ángulos y discursos. Entre ellos, desde el psicoanálisis. En ese campo tiene la difícil tarea de precisar no solo el modo sino la validez de dicha intervención. Como punto de partida sostenemos una alerta respecto de sumergir el psicoanálisis en una neutralidad forzada, que solo alimenta la ilusión de estar más allá del bien y del mal. Por lo tanto, descartada la neutralidad, se trata de ubicar algunas coordenadas sobre vigencia y forma del discurso capitalista en el malestar contemporáneo. Nuestra hipótesis es considerar al Neoliberalismo como la nueva versión del discurso amo3. Es, a nuestro entender, una herramienta fundamental para las intervenciones desde el discurso analítico, ubicar lo que llamaremos “discurso neoliberal” como discurso amo contemporáneo. De ser sostenible esta hipótesis, la consecuencia sería que la versión actual del discurso capitalista (el capitalismo reordenado, como sostiene Lacan en Televisión) funciona como discurso amo y, por lo tanto, el psicoanálisis mantiene su lugar de reverso, para su interpretación. No se trata de una posición anti-neoliberal, sino de mantener el carácter subversivo del psicoanálisis.
En síntesis, el neoliberalismo se instala como S1 en el campo del lenguaje, imponiendo la idea de un único mundo posible y “natural” y esto “Es por otra parte todo lo que el amo necesita: que la cosa funcione.”4. El discurso capitalista no es en absoluto débil, todo lo contrario, es algo locamente astuto5.
Sostenemos la pregunta: ¿la astucia capitalista no es su reinvención bajo las forma del neoliberalismo? Aproximamos nuestra respuesta afirmativa.
Aníbal Leserre
Marzo 2019
Notas bibliográficas:
1 Diario Página/12, 23 de enero del 2019.
2 Diario Página/12, 11 de febrero del 2019.
3 Ver La libertad de pluma, número 4.
4 Lacan, J., El discurso capitalista. Conferencia pronunciada en Milán el 12 de mayo de 1972.
5 Ibíd.
Aníbal Leserre, Marzo de 2019.