Notas freudianas sobre el psicoanálisis, el racismo, la segregación y el avance del nazismo
En La Correspondencia 1927-1939 Sigmund Freud-Arnold Zweig, Freud le escribe el 13 de junio de 1935 a su “querido maestro Arnold”:
“Recientemente me ha cabido el alto honor de ser admitido por unanimidad de votos como miembro honorífico de la Royal Society of Medicine. En el extranjero esto va a causar una buena impresión. En Viena están comenzando a tener lugar oscuras intrigas para impedir en primer lugar el análisis de niños. Para Pentecostés hemos recibido la visita de nuestro valiente colaborador italiano Edoardo Weiss, de Roma. Mussolini le está poniendo grandes dificultades a la literatura psicoanalítica. Bajo el fascismo, el psicoanálisis no puede hallar un terreno más favorable para su crecimiento que el que le pudo brindar el bolchevismo o nacional-socialismo. A Dios le quedan muchas cosas por mejorar”1.
Freud afirma no sin ironía que, el psicoanálisis no puede ser fecundo en territorios ganados por totalitarismos y que esos regímenes ponen obstáculos para el despliegue y ejercicio de la práctica.
El 22 de junio de 1936 Freud le escribe a Zweig: “El camino de Austria hacia el nacional-socialismo parece imposible de detener. Todos los destinos del país parecen haber conjurado con esa chusma infame. Cada día lamento menos estar ya a la espera de que para mí se cierre el telón”2.
La amenaza del nazismo se cierne claramente sobre Austria, Freud no sólo es el creador del psicoanálisis, sino que además es judío, por lo tanto, nada le puede ser favorable. Ese panorama obscuro arranca en Freud ese supuesto pesimismo en el que aparentemente lo único que puede esperar es la muerte, sin embargo, la escritura del Moisés le está esperando.
20 de diciembre de 1937, Freud: “Si debo pensar en su propio interés, no puedo lamentar que no haya elegido a Viena como a su nuevo lugar de residencia. El gobierno es otro, pero el pueblo sigue siendo el mismo en su veneración del antisemitismo y en total armonía con el bandidaje del Tercer Reich. Cada vez nos aprietan más el gañote, aunque por ahora todavía no se deciden a ahorcarnos. Palestina sigue siendo, por lo menos, el British Empire, y esto es algo que no debe ser subestimado”3.
El 11 de marzo de 1938, Hitler hace su entrada triunfal en Viena. Los discursos de odio anteceden mucho antes a los crímenes de odio, sin dudas el holocausto no empezó con la cámara de gas.
16 de marzo de 1938. Zweig escribe a Freud: “El sábado hablé con Eitingon y ayer con S., nos gustaría mucho saber si la princesa o el doctor Jones fueron a verlo. ¿Cómo hacer para visitarlo o poder hablar con usted?”4.
Freud, el 21 de mayo de 1938 responde: “Como se podrá imaginar, en nuestra casa reina la intranquilidad; los amigos quieren saber cómo nos va; dos visitantes muy bienvenidos, la princesa Marie (Bonaparte) y el doctor Jones, se convirtieron en los huéspedes casi constantes. Ambos vinieron a Viena principalmente para representar los derechos internacionales de la editorial y el instituto. Jones partió ayer después de conversar con el doctor Mûler-Brauschweig de la Sociedad Psicoanalítica Alemana, que fue requerido especialmente desde Berlín”5.
¿Sin la intervención de la Princesa Marie Bonaparte y de Ernst Jones, la última morada de Freud habría sido un campo de concentración tal, como fue el destino de sus hermanas, a las que no logró hacer emigrar?
El Partido Nacional Socialista de los Trabajadores Alemanes (NSDAP) es lanzado en 1920. Pequeño en sus inicios, pero Hitler con su talento para la oratoria consigue sumar miembros. El partido se caracteriza por un nacionalismo extremo y por el antisemitismo. Hitler no fue elegido por el pueblo alemán, pero sí llegó al poder en forma legítima.
Quien había sido para Freud “el futuro” del psicoanálisis, Carl Gustav Jung, ante el totalitarismo que se imponía desde el nacional- socialismo- hitleriano sobre Alemania publica en un periódico en 1929 bajo el título “Der Gegensatz Freud und Jung” (La oposición entre Freud y Jung): “Lo que Freud afirma del papel de la sexualidad, del placer infantil y de su conflicto con el ‘principio de realidad’, del incesto, etc., es ante todo pura expresión de su psicología personal. Constituye una lograda expresión de adquisiciones subjetivas”6.
En 1934 en el artículo “Zur gegenwârtigen lage der Psychoterapie” (La situación actual de la psicoterapia) Jung escribe: “El Inconsciente ario posee un potencial más elevado que el judío; es la ventaja y la desventaja de una juventud desprovista todavía de toda barbarie. Según mi modo de ver, ha constituido un gran error de la psicología médica el haber aplicado indiscriminadamente hasta ahora categorías judías que ni siquiera son aplicables a todos los judíos, a cristianos, germanos o eslavos. De este modo, ha explicado el preciado secreto del germano, su alma creadora, intuitiva, considerándola un lodazal banal e infantil, en tanto que mi voz profética era sospechosa –durante decenios- de antisemitismo. Esta sospecha provenía de Freud”7.
Olvidar la historia de segregación de la que fue objeto el psicoanálisis, así como de los intentos de extinguirlo –recordemos la quema de libros–, tanto como la persecución de su propio creador, creo que es poner en peligro al psicoanálisis, porque lo que se intenta reprimir desde lo simbólico, retorna desde lo real.
Claramente un sistema de gobierno democrático, cualquiera sea el país que se trate, genera las condiciones de posibilidad para la existencia del psicoanálisis como discurso y como práctica.
Hitler sentó las bases ideológicas del nazismo considerando que, solo una alianza entre la alta burguesía industrial, la aristocracia rural, los jefes militares, los jueces y los grupos conservadores eran los que podían imponer el orden social en un país sin tradición democrática.
Así mismo supo generar un enemigo interno basado en el racismo, los judíos sirvieron como blanco sencillo y alentó las actitudes y acciones antisemitas.
Sabemos que Freud murió exiliado de su país y su lengua.
Argentina Siglo XX – Dictaduras – el exilio de Oscar Masotta
“Esta generación de “intelectuales” se encontró con el acontecimiento decisivo del golpe de Estado de 1955. Acostumbrados a explicar los acontecimientos locales como un “reflejo” de los ocurridos en otros lugares, especialmente en Europa, la caída de Perón tenía que ser una derrota del fascismo y el comienzo de la democracia”, dice Germán García tratando de explicar la generación de Oscar Masotta8.
Continúa: “Pero las nuevas autoridades pusieron un católico –el general Lonardi– y comenzó la persecución de obreros y fusilamiento de disidentes. Tres años después –1958– un gobierno que había sido apoyado por la izquierda (Arturo Frondizi) pone en práctica un plan sistemático de represión de las actividades políticas de aquellos que, alentados por el clima revolucionario, hablaban de “cambiar el sistema”9.
En 1955, aparecen artículos de Oscar Masotta en un periódico, Clase Obrera, órgano del Movimiento Obrero Comunista. Encontramos allí a Masotta a los 25 años en el “compromiso” político que implicaban sus reflexiones periodísticas.
Sin embargo, como lo destaca Carlos Correa, en el trasfondo están las lecturas de Sartre y Merleau-Ponty. En 1960 lo encontramos situado de pleno en la vanguardia que acompañaba el proceso revolucionario. Es lo que lo ubica en un ámbito de trabajo –el Instituto Di Tella– y le otorga un cierto estatuto social. Desde ese lugar el happening, el arte pop, la historieta entran en la esfera de sus intereses y de sus acciones.
Ese año también marca la crisis de su vida, muere su padre y comienza un psicoanálisis. “Allí entró en una discusión sobre su diagnóstico: si histérico o esquizofrénico. Probablemente en esta discusión con su psicoanalista, Masotta se encontró de nuevo vivamente en la oposición a alguien. Cuando este Otro se volvió ridículo (¡oh! ¡votaba a los socialistas de Ghioldi!), lo dejó”10.
En 1966, los militares hacen caer el gobierno de IIlia por el golpe de Estado de Onganìa. Con el cambio de autoridades universitarias, Masotta pierde su estatuto de investigador que, dependía directamente del rectorado. El cargo es declarado como de rango inexistente.
Es entonces que comienza un pacto de estudio con otros. Sobre ese grupo dice “Éramos inverosímiles: fuera de toda forma de burocracia conocida, de origen equívoco, con una convicción irrazonable y de una alegría escandalosa, nos llamábamos –casi entre nosotros– “Grupo Lacaniano de Buenos Aires”11.
En 1966 dicta en el Instituto Di Tella, el seminario de Lacan sobre “La carta robada”. Es a partir de allí que se define claramente su posición respecto del psicoanálisis y lo desplegará de modo original, deviniendo introductor del psicoanálisis lacaniano en lengua española.
El año 1974 da comienzo el terror en la Argentina. Con la muerte de Perón el país queda en manos de una inepta para ejercer la función, con las Fuerzas Armadas crean los aparatos parapoliciales y comienzan las persecuciones, las detenciones y los asesinatos. Este clima alcanzará el extremo horror luego del golpe de Estado de 1976 y con el plan de exterminio de los “subversivos” bajo el modo perverso de “desapariciones”.
Al poco tiempo de haber fundado la Escuela Freudiana de Buenos Aires en 1974, Masotta es amenazado, eso decide su exilio, primero a Londres, luego a Barcelona. Allí también como en Argentina será la primera referencia que señala el retorno a Freud dando lugar a la entrada y difusión del psicoanálisis lacaniano en España.
En septiembre de 1979, los signos de la enfermedad que lo habita se hacen evidentes. El 13 de septiembre muere exiliado de un país expulsivo, quien no se disciplinaba a una ideología macabra, totalitaria y asesina.
La república del psicoanálisis no tiene Estado, pero quienes encarnan el discurso y lo sostienen, viven en un tiempo-espacio determinado, hablan una lengua, se inscriben en una cultura, habitan el lazo social según coordenadas simbólicas que los sostienen y crean esas condiciones de posibilidad para hacer existir lo que los implica en su deseo. Los totalitarismos engendran exterminios diversos cuya última instancia, eventualmente es la supervivencia. Masotta es un paradigma, pero fueron muchos psicoanalistas los que tuvieron que exiliarse, con los consecuentes quiebres de sus vidas y las dificultades para reiniciarlas en otros lugares. La pérdida del Estado de Derecho implica el triunfo de la pulsión de muerte en situaciones singulares como lo fue en la Argentina.
Siglo XXI – democracia – triunfo global del capitalismo – psicoanálisis y neoliberalismo
Tras su expansión global entre la década de 1970 y principios del 2000, politólogos advierten que la democracia está en recesión. Si la división de poderes no está asegurada el deslizamiento hacia un totalitarismo es ineludible.
El Estado de Derecho es solidario con la democracia como forma de gobierno en un lugar delimitado. El mismo alcanza su concepción más acabada después de la I Guerra Mundial y puede definirse como “la organización política de la vida social sujeta a procedimientos regulados por ley en el cual los actos del Estado están limitados estrictamente por un marco jurídico supremo guiados por el Principio de Legalidad y el respeto absoluto de los derechos fundamentales”.
La democracia y el capitalismo se mal enlazan, entre ellos hay un mal encastre. La primera es local, depende de la solidaridad, se basa en la igualdad de los ciudadanos ante la ley. Al capitalismo no le interesa la nacionalidad ni la distribución de la riqueza, su amo es el mercado y la acumulación del capital, su reinado excede las fronteras y sobrepasa los principios de las democracias. Las tensiones entre la democracia nacional y el capitalismo global se han intensificado durante las últimas décadas. El mundo se ha vuelto hegemónico y se han mercantilizado las relaciones sociales a expensas de los derechos de los ciudadanos.
El neoliberalismo muta del imperio de las grandes corporaciones multinacionales a la especulación financiera, siendo esto y el sistema bancario la columna vertebral de la economía mundial. El empuje, entonces, es a la privatización de incluso, aquello que pertenece a la esfera del Estado, el que tiene por deber garantizar los derechos de salud, educación, jubilación, etc., así como la re-distribución de las riquezas dentro de un estado determinado.
La política neoliberal se vuelve feroz para los ciudadanos, instala una ideología perversa con la complicidad de los medios de difusión, imponiendo significaciones que revierten la significación de derechos inalienables, lo que se ha dado en llamar post-verdad. Esto es logrado con el consentimiento, complicidad y afinidad de intereses de gobiernos que, habiendo sido electos democráticamente deberían sostener el interés nacional y la economía de un país. No es otro el panorama argentino.
El discurso neoliberal con sus consecuencias en las realidades de los países con supuestos gobiernos democráticos reina globalmente y Argentina no se exime.
Lo peculiar del discurso del psicoanálisis es su desobediencia al imperio del discurso amo, desobediencia de-vida. La vitalidad del discurso psicoanalítico depende precisamente de su singularidad subversiva, así fue en sus inicios y así lo caracterizó Lacan en su Seminario XVII. Mientras que las neurociencias, las terapias cognitivo-comportamentales son funcionales al discurso capitalista aliado a las tecnociencias.
Con tal orientación en la ciudad de CABA, el Ministerio de Salud tiene la pretensión, bajo la firma de un Acta con los Médicos Municipales, desvirtuar los fundamentos de la ley de Salud Mental 26657 sancionada por el Congreso Nacional. Se propone la “refuncionalización” de los hospitales monovalentes transformándolos en Hospitales Polivalentes especializados en Salud Mental, Psiquiatría y Neurociencias. Con esas especificaciones se intenta segregar el discurso del psicoanálisis siempre peligroso para el discurso imperante por sus efectos de “indisciplina” ante los modos disciplinares que impone el amo sobre las subjetividades.
Eric Laurent ha enunciado en las XVI Jornadas de la ELP: “Los analistas tienen que pasar de la posición del analista como especialista de la des-identificación a la de analista ciudadano en el sentido que puede tener este término en la teoría moderna de la democracia. Los analistas han de entender que hay una comunidad de intereses entre el discurso analítico y la democracia, ¡pero entenderlo de verdad! Hay que pasar del analista encerrado en su reserva, crítico, a un analista que participa, un analista sensible a las formas de segregación, un analista capaz de entender cuál fue su función y cuál le corresponde ahora.”
Con los pasos que he seguido en este escrito he querido poner a cielo abierto que los discursos totalitarios encarnados en gobiernos de los pueblos, sea el nazismo, las dictaduras cívico militares o el neoliberalismo siempre son adversas al psicoanálisis, pero me gusta pensar al discurso del psicoanálisis con la imagen del ave fénix.
Elvira Escalante es integrante del CID-Tucumán del IOM2, integrante y docente de la AFP (Asociación Freudiana de Psicoanálisis), supervisora de la Residencia de Salud Mental del Si. Pro. Sa (Sistema Provincial de Salud de Tucumán), supervisora de Redes del Si.Pro.Sa.
Notas bibliográficas:
1 Freud, S. – Zweig, A. – Correspondencia 1927-1939 – Gedisa – España -2000- p.142 (las negritas son mías)
2 Ibid. p. 173.
3 Ibid. p. 201.
4 Ibid. p. 204.
5 Ibid. p. 206.
6 Andreas-Salomé L – Aprendiendo con Freud – Diario de un año 1912-1913 – Laertes S.A.- Barcelona 1984, nota 33, p. 261.
7 Ibid. p. 261.
8 García G – Oscar Masotta. Los Ecos de un Nombre – Ediciones EOLIA – 1991 –EEP Catalunya- p. 33.
9 Ibid. p. 34.
10 Ibid. Paskvan E – Notas biográficas de Oscar Masotta – p. 68.
11 Ibid. p. 70.
12 https://www.lainter.edu.mx/blog/2017/08/31/transicion-de-estado-de-de-derecho-a-una-sociedad-derechos/