Gerardo Maeso – El concepto de Inconsciente: de la representación a lalengua. El inconsciente en el siglo XXI. ¿Cómo se analiza hoy?

En el seminario El revés del psicoanálisis destaca Lacan el valor de la estructura en la experiencia psicoanalítica en tanto el saber generado por el significante produce una pérdida que es recogida como sobrante.

Concibe el discurso amo que se genera a partir de la cadena articulada de significantes que representan al sujeto, dando como resultado un plus de goce que equivale al inconsciente freudiano hecho de representaciones, solidario de las zonas erógenas tal cual Lacan la describe en El Seminario, Libro 11, Los Cuatro conceptos del psicoanálisis.

Aquel discurso amo con resonancias marxistas, en tanto el plus de goce era considerado equivalente a la plusvalía que resulta velada por el contrato de trabajo quien encubre las horas que el asalariado trabaja para sí y el que trabaja para el otro, el capitalista.

Así el excedente de mercancías o valores queda en manos del propietario de los medios de producción y el sistema demuestra como la organización capitalista es un medio de apropiación de la riqueza producida, con la consiguiente conflictividad social que genera en los trabajadores.

Pero no es este lugar, el que Lacan va a desplegar como incidencia negativa del capitalismo en el ser humano. Con una concepción discutible sobre el saber del esclavo, sostiene que este es un saber casi animal, aunque el hombre al valerse del lenguaje lo convierte en un saber hacer con semblanzas artesanales.

Sin embargo el amo dio un paso transcendental cuando pasó de cuidar el plus que producía el esclavo como riqueza, para interesarse por purificar el saber hacer de aquél.

Desde entonces apuntó a la episteme o sea posicionarse, para trascender dicho saber en

función de un saber transmisible al alcance de todos orientado hacia el universal. Esto significó pasar el saber del bolsillo del esclavo al del amo, al volverse un saber compartido.

Aquí empezamos a encontrar diferencias importantes con la ciencia y la técnica porque nuestra práctica hoy está orientada por el saber hacer.

Lo ominoso, lo que se vuelve opresivo es cuando en el discurso universitario el saber cambia de lugar y por lo tanto de calidad. El S2 se convierte en dominante e instala como

saber la medida en que formatea al goce, generando un sujeto, resto, sin posibilidad de

acceder a un significante que lo represente.

Se consuma así la mayor expoliación que se le hace al esclavo. Este ya no puede rechazar el saber transparente y se suma a todos los sujetos a la tecno ciencia alentada por el capitalismo. Lacan lo expresaría en La tercera: ‘’Solo hay un síntoma social: cada individuo es realmente un proletario, es decir, no tiene ningún discurso con que hacer lazo social dicho con otro termino semblante’’.

Esta dictadura que no ‘es saber todo’ sino ‘todo saber’ se constituye y orienta a la medicina en la conocida aplicación de protocolos que como pacientes elegimos sin duda,

obligados por lo que hoy no ofrece la ciencia que ausenta el médico de cabecera aquel que nos acompañaba en nuestras dolencias.

Pero este S1 que sostiene al S2 en el discurso universitario sigue sin saber lo que quiere

porque los elementos que se construyen están fuera del alcance. Yo nací en los comienzo de los años cuarenta época delirante durante la segunda guerra donde el progreso técnico

sirvió a los intereses más crueles valiéndose de razones insostenibles que hicieron decir a

Lacan ‘no hay progreso’.

Todo este desarrollo no es para tratar de entender cuan alienados estamos socialmente y

rompernos la cabeza con la tecno-ciencia que no se puede modificar por decreto.

Esto es sólo para mostrar que la clínica psicoanalítica es impracticable cuando deja paso a

la dictadura del todo saber sostenido en representaciones que mortifican y recortan el goce en nuestros cuerpos.

Advertido en la Instancia de la letra que la oposición caballeros damas marcaba el comienzo de la guerra ideológica entre los sexos, que tan bien destacan los feminismos de

hoy, produce un cambio cuando en el seminario Aún marca la incidencia de un goce, el de lalengua.

Esto nos indica que un niño nace inmerso en el concierto de la lengua que se habla en su

entorno originando esta, resonancias fonéticas que constituyen un acuerdo entre los decires y el cuerpo sensible a ellos.

Así la materialidad de lalengua permite el surgimiento del lenguaje como elucubración de

saber orientado hacia la comunicación generando un lazo con el Otro.

El inconsciente concebido como un saber no sabido, estructurado como un lenguaje susceptible de desciframiento, hipotético, será desplazado a los significantes no articulados de lalengua, lo que conocemos como S1 sueltos.

Nos encontramos con una nueva conceptualización:” el inconsciente es saber, una habilidad, un saber hacer con lalengua” y “esto rebasa en mucho aquello de que pueda darse cuenta en nombre del lenguaje.”

Encontramos aquí ese pasaje sutil del inconsciente representación al parlêtre, el cuerpo hablante ligado al goce y la satisfacción.

Esto nos orienta en nuestra práctica hacia la deconstrucción que permite sacudir la capa de semblantes que envuelven a las neurosis.

Entonces cuando en su seminario Momento de concluir Lacan afirma que el inconsciente es la cara real de eso en lo que se está enredado, será casi una indicación técnica.

 

Gerardo Maeso es psicoanalista, reside en Buenos Aires.

Miembro de EOL-AMP

 

Bibliografía:

Lacan, J., El Seminario, Libro 17, El Reverso del Psicoanálisis, Paidós, Buenos Aires, 1992, cap.II.

Lacan, J.  El Seminario, Libro 20, Aún, Paidós, Buenos Aires, 1981, cap. XI.

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