Ivana Velizan – El psicoanalista en la extimidad de las instituciones educativas

Se trata de aprehender los nudos de sentido y de goce
que establecen las instituciones a partir
de los imposibles que designa.

Eric Laurent

 

Las instituciones educativas transitan por cuestiones que muchas veces les resultan tan inalcanzables que terminan manifestándose bajo el nombre del malestar. Intentan partir de ciertas tipologías. Quizás en otras épocas hayan funcionado clasificaciones que ordenan contiendas. Hoy no marcha el modelo de normalización ni homogeneización.

El discurso en ciertos ámbitos educativos intenta explicar cómo es un niño. Por medio de algunas coordenadas imaginarias pretende recubrir con palabras algo de lo real. Pero ¿cómo encauzar “cuando un niño no puede parar de hacer”? ¿Alojar el “me aburro”? ¿Dar hospedaje a “ese chico es insoportable, no es para esta escuela”? Una primera cuestión a trabajar en instituciones será provocar la pregunta por cómo trabajar con estas modalidades de goce que no van por la vía del adoctrinamiento.

Daremos un pequeño enfoque sobre aquellas derivaciones que depositan a un alumno en tratamiento desligándose de toda responsabilidad, ubicando “el problema en el otro”. En la indagación sobre estas cuestiones nos encontramos con esta pregunta de Lacan que promueve este desarrollo: “¿Cuál es el otro a quien yo estoy más unido que a mí mismo, puesto que en el seno más consentido de mi identidad, es él el que me agita?” Época en donde Lacan hacía del inconsciente el discurso de Otro. Este Otro donde situamos al inconsciente es del orden de lo éxtimo. Lo exterior está presente en lo interior. Lo más interior tiene un carácter de exterioridad. Es por esta razón que Lacan emplea el vocablo éxtimo. Lo éxtimo es lo más íntimo del sujeto.

 

Sacame este elemento de encima

Veamos cómo se presenta el término extimidad cuando en un discurso no se trata de palabras y la verdad siempre será un medio decir.

Un enunciado, como de los tantos que escucho enmarcado en una institución escolar: “Sacame este elemento de encima porque así no puedo seguir dando clases”. Dicho de una docente en referencia a un alumno. Es el saber sobre lo insoportable lo que encuadra la escena, un saber que no lo dice todo, es un saber agujerado y por lo cual hay que hacerlo presente. Es un saber en el lugar de una verdad que trata de decir aunque no se sepa bien qué. El artificio analítico consiste en hacer aparecer como producción de la experiencia lo que ya estaba ahí como extracción de goce.

 

exterior/ interior/exterior

Al decir de J. A. Miller “Lacan ha extraído el término extimidad de un término alemán en el que se cruzaron Freud y Heidegger –das Ding, la Cosa. Por medio del término “éxtimo” Lacan demuestra que esos dos términos alemanes coinciden” Miller se pregunta “¿qué es lo éxtimo?” Le da la forma de una estructura, responde que “es lo que hay más próximo, más interior, siendo al mismo tiempo exterior”. Tenemos aquí una formulación paradójica. Y es allí que ve la razón de la cual “Freud retrocede en el malestar en la cultura, al mandamiento de tener que amar al prójimo como a sí mismo. En ese mandamiento ya está articulada esta posible equivalencia entre lo más cercano y lo más próximo. Si Freud retrocede a este mandamiento es porque no piensa que se puede amar aquello que cada uno tiene como más próximo”. Se puede pensar la “segregación” en relación al término éxtimo, donde “lo segregado en la actualidad funciona como éxtimo”, se trata de lo “excluido en el interior mismo del sistema (…)”

Podemos tratar lo éxtimo en un esfuerzo de subjetivación. ¿Invenciones que alojen lo singular en la escuela?

Reducir al niño a un nombre deja a la luz el fenómeno de segregación. Fenómeno inherente a todo sistema simbólico que es recubierto por un imaginario de lo que el niño pareciera ser. El tratamiento de la segregación no es sin estos decires de los educadores. Enunciados que serán incluidos, enlazados a una cadena significante para producir allí un vacío de saber. Ante los sentidos que se adjudican no se trata de sumar con otros significados, que sume un saber sobre el niño, sino todo lo contrario, poder dejar allí un espacio, un intervalo, un “entre” que dé lugar para que aparezca otra cosa. Que cada niño/a pueda construir aunque ni siquiera sepa por qué lo hace. ¿Qué es lo que habita en lo más íntimo de un sujeto que no puede articular? ¿Qué es lo que agita del otro/Otro que es lo más íntimo? ¿Qué es lo que se intima?

Toda institución establece “normas” necesarias para establecer un cierto control. Sucede que en ocasiones cuando la mirada se torna uniforme, cuando la homogeneización pareciera tomar sus riendas, cuando alguien no se adecúa a la norma, queda segregado, lo diferente queda “nombrado”, llamado por su forma de gozar. El psicoanálisis propone un tratamiento de ese goce, no a partir únicamente de la norma, sino teniendo en cuenta el punto de exceso, de locura que contiene toda norma, como lo ha señalado Eric Laurent en el dossier sobre segregación.

Entonces, ¿Dónde situar el exceso? Tomar el término segregación como un efecto del discurso hace aparecer los límites exteriores del discurso. ¿En qué sentido le puede servir a un educador mezclarse, simpatizar con los asideros de la palabra? Acuerdo con M. Bassols cuando expresa que no se trataría de culpabilizar, no buscamos aducir la segregación en cada ser que habla. Pero sí se trata “de saber medir las consecuencias de las nuevas formas de «universalización» a las que nos lleva la inercia del lenguaje y del goce…” Más adelante nos expresa: “Sería ingenuo, demasiado ingenuo, sería un error imperdonable de buena fe, poner este efecto de segregación únicamente a cuenta del Otro.” Como también explica: “…Pero sería olvidar sobre todo lo que el psicoanálisis nos enseña: que la primera segregación es la del sujeto con respecto a su propio goce entendido como su alteridad irreductible”.

El término “extimidad”, es una respuesta a los problemas planteados por la exclusión entre el real y el sentido. Esta exclusión no es total sino que tolera la exclusión interna, es decir la extimidad.

 

Ivana Velizan es psicoanalista, reside en Buenos Aires.

Psicóloga por la Universidad de Rosario, Especialista y Docente de la Carrera de Especialización en Ciencias Sociales con mención en Psicoanálisis y Prácticas Socio. Maestría en Clínica Psicoanalítica en la Universidad Nacional de Gral. San Martin, IAES (Tesis en proceso). Integrante del Área Clínica del Departamento del Pequeño Hans – IcdeBA. Líneas de investigación: “Figuras y procesos de segregación en instituciones. Su correlato en el malestar de los profesionales”, Flacso. Ateneo de Investigación “Educación y Psicoanálisis”, IcdeBA 2019. Integrante de la Red INFEIES (Red Internacional Inter-universitaria de Estudios en Infancia e Instituciones); y miembro del comité Editorial de la Revista INFEIES, Revista Científica Multimedia sobre la Infancia y sus Instituciones.

 

Bibliografía:

Bassols, M.,  “Psicoanálisis en intensión y en extensión: los tres puntos de fuga” fuente web: http://psicoanalisislacaniano.blogspot.com.ar/2007/09/psicoanlisis-en-intensin-y-en-extensin.html

Lacan, J., (1968) Seminario 16. De un Otro al otro Clase 11 “El amor cortes…” Paidós, Buenos Aires, 2008

Lacan, J., (1969) “Dos notas sobre el niño“, en Intervenciones y textos 2, Manantial, Bs. As, 1988

Laurent, E., “Segregación y Diferenciación”, en El Niño, N° 6, Instituto del
Campo Freudiano, Centro Interdisciplinario de Estudios del Niño, CIEN 1999, Barcelona

Miller, J-A., Extimidad Ed. Paidós, Buenos Aires, 2011

 

 

 

 

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