La elección del título de este artículo y su desarrollo es un intento de transmitir una realidad política sostenida por el sector privado y financiero, lo que nos sorprende cuando vemos que está condensado en la misma persona del presidente de los Estados Unidos, pero que nos alerta entre otras cosas, por los nefastos efectos sociales, la falta de valores y ética de un país cruelmente capitalista que se está consumiendo.
Podemos entender el movimiento me too desde varias perspectivas, nostálgicamente podríamos pensar, en la identificación histérica, aquella que Freud desde temprano detectó en el pensionado y donde el deseo de vivir una historia de amor “ponerse en la misma situación”1 yo también hace a la identificación en este sentimiento en donde participo de una causa que está en el campo del otro, pero también donde las mujeres toman consistencia a partir de la Otra. Claro que cada uno miente en su fantasma, la verdad tiene estructura de ficción, la mentira es un velo de lo real, podemos decir todos mentirosos.
También podríamos orientarnos en el tratamiento que los Estados Unidos ha dado a un caso particular de acoso sexual borrando la realidad psíquica e introduciendo el reality show en el congreso con el testimonio de la Dra. Ford acerca del abuso sexual perpetrado por el juez Brett Kavanaugh, en aquel momento candidato a la corte suprema de justicia; ¿quién dice la verdad, quién miente? fue el debate popular luego de la versión perversa de esta puesta en escena que no se diferenciaba de un capítulo de Black Mirror, donde la ficción y la realidad se entrecruzan pero en este caso sin ningún efecto de verdad, más bien, es ese efecto el que se intenta cubrir especialmente con lo recursos propagandísticos de una política orientada a la desinformación.
“Después que la Dra. Ford testificara, Right Wing News publicó varias historias falsas sobre ella, incluida la sugerencia de que los demócratas estaban sobornando a sus abogados, y luego usó la red de páginas y cuentas de Facebook para compartir las piezas para que proliferaran en línea rápidamente. Los investigadores de los medios dijeron. El resultado fue una difusión en tiempo real de la desinformación iniciada por los estadounidenses, para los estadounidenses”2.
Alternative facts ha sido una frase muy polémica, cuando ocho horas luego de la asunción del presidente Donald Trump, se deja en evidencia uno de sus falsos testimonios y allí se incorpora un concepto nuevo ´hechos alternativos´, esto ha venido sosteniendo sin escrúpulos la hipocresía de continuas alegaciones falsas, una nueva forma de hacer con la mentira.
Como dice la canción “Si la historia la escriben los que ganan, eso quiere decir que hay otra historia, la verdadera historia: quien quiera oír que oiga”3 pero en esta sociedad no se quiere escuchar y considero este un síntoma instalado, que se prolifera en los discursos imperantes y como sabemos aquello rechazado en lo simbólico vuelve desde lo real.
Una gran controversia surge por un lado entre el protocolo, la tolerancia cero, el control, y en el otro extremo la libertad, derecho, democracia, la segunda enmienda de la constitución de los Estados Unidos protege el derecho de cada ciudadano de poseer y portar armas, libertad y derecho a costa de los estragos en serie que esto mismo produce en el prójimo, matanzas en diferentes ámbitos de la sociedad pero en especial las escuelas.
Las escuelas son siempre una buena brújula para entender otros discursos.
Los alumnos no tienen derecho a expresarse ya que la política de tolerancia cero, hace que cualquier palabra asociada a matar, suicidio, violencia sea tomada en su literalidad e implica la intervención de un organismo policial. La contracara de este orden que se intenta controlar con una ley de hierro es un imposible, que se verifica en los sin límites de una sociedad que fluctúa entre la tolerancia cero y el desborde ilimitado.
La última gran matanza en una escuela la realiza Nikolas Cruz quien estuvo trabajando con un psicoterapeuta en una escuela de educación especial, luego de los progresos se aprueba el traslado a un establecimiento regular donde no se le ha dado ningún tipo de asistencia y de la cual es expulsado, le negaron el pedido de ayuda que él mismo solicitó así como el volver a la educación especial, información que es ocultada.
“La revisión agregó que Cruz no tuvo asesoramiento escolar ni otros servicios de educación especial en los 14 meses previos al alboroto del 14 de febrero, en parte debido a los errores de la escuela”4.
Por aquella época, sale en la radio nacional pública NPR, un reportaje a un adolescente ahora adulto, John La Due, quien no llegó a provocar la matanza ya que la policía encuentra su arsenal, el valor del testimonio de John es el deseo de haber podido hablar con alguien.
“(… ) alguien que se siente y racionalice exactamente cuáles son mis pensamientos y por qué son incorrectos. Eso es lo que hubiera necesitado, es sólo alguien que me diga que estaba equivocado (…) no recuerdo que nadie me haya dicho antes que necesitaba ayuda debido a mi comportamiento, entonces podría habérmelo tomado en serio”5.
Lacan en 1954 nos enseña: “No sabemos acaso que en los confines donde la palabra dimite empieza el dominio de la violencia, y que reina ya allí, incluso sin que se la provoque?”6
La cifra millonaria que el National Rifle Association ha donado a los candidatos Republicanos y las campañas que se intensifican sobre el derecho de portar armas respetando la segunda enmienda de la constitución ensordece los fallidos intentos de algún tipo de regulación de las armas militares al alcance de la población civil, así como la posibilidad de restringir la venta a personas con antecedentes penales o problemas mentales.
Veamos varias facetas sostenida por artículos periodísticos de esta llamada implosión.
“En el mes y medio que lleva 2018, han fallecido en EE UU 1816 personas por violencia armada, según los últimos datos del registro de la organización Gun Violence Archive eso equivale a una media de 40 muertos al día”7.
Existe una crisis de los opioides ‘controlados’ legalmente bajo receta, es decir los mismos profesionales lo prescriben, el ciudadano tiene el derecho a evitar el dolor, claro que no nos podemos olvidar el negocio millonario de los laboratorios que sostiene estas políticas. En 2017, el presidente Trump declaró oficialmente que la crisis de opioides es una emergencia de salud pública en todo el país.
“Un tercio de la población mundial tiene sobrepeso y Estados Unidos lidera los índices (…) un nivel epidémico, con el 39% de los adultos en esa condición”8.
“Las tasas de suicidio aumentaron un 25% en Estados Unidos (…) más de la mitad de quienes murieron por suicidio no tenían diagnósticos de algún problema de salud mental”9.
No dar espacio para lo que no funciona en cada sujeto queriendo acallar el sufrimiento, la agresión, el malestar, lo sintomático en cada uno, hace que lo pulsional al menos se escuche en su forma más desgarradora en lo que alerta a un país, que luego impone respuestas de la misma serie, en un circuito casi imposible de salir, en donde se padecen los efectos de la implosión de una sociedad sorda y en donde se legaliza la privatización de la política que permite al sector privado intervenir, como por ejemplo con el estatuto de lobistas, para convencer a los representantes del pueblo sobre las mejores políticas a implementar para el ‘bienestar público’. Políticas que no utilizan otro modo que no sea el de ubicar a los ciudadanos como objeto de consumo de una sociedad inhumanamente capitalista.
Noam Chomsky en su libro ¿Quién domina el mundo? Nos dice: “Garantizar la concentración del poder privado son las fuerzas que impulsan las políticas”10.
Uno de los métodos más sofisticados de control de estas políticas es la manipulación de la des-información a través de los medios de comunicación social, es conocido ya el lema que se maneja en Silicon Valley: Si no te cuesta nada entonces eres el producto.
Sobre el final de su libro Noam Chomsky replantea su pregunta ya no cuestionando quién domina el mundo sino, ¿qué principios y valores gobiernan el mundo?11.
Karina Tenenbaum es psicoanalista reside en Florida, Estados Unidos.
Miembro de la AMP, NEL, NLS, Miembro del Lacanian Compass-Miami y del Council del Lacanian Compass USA. Docente del Florida Center para la Enseñanza e Investigación en Psicoanálisis, Licensed Mental Health Counselor.
Notas bibliográficas:
1 Freud, S., “Más allá del principio de placer”, “Psicología de las masas y análisis del yo” y otras obras”, libro XVIII, Obras Completas, Amorrortu, p. 101.
2 https://www.nytimes.com/2018/10/11/technology/fake-news-online-disinformation.html
3 Lito ,N., “Quien quiera oír que oiga”.
4https://www.foxnews.com/us/school-district-bungled-parkland-suspects-request-for-therapeutic-services-report
5 The Attack That Almost Happened: Foiled School Bomber Rebuilds His Life
6 Lacan, J., (1956) “Introducción al comentario de Jean Hyppolite sobre la Verneinung de Freud”, en Escritos 1, Siglo XXI, Buenos Aires, 1975, p. 360.
7https://elpais.com/internacional/2018/02/15/estados_unidos/1518653899_263561.htmlhttps8cnnespanol.cnn.com/2017/06/12/un-tercio-de-la-poblacion-mundial-tiene-sobrepeso-y-ee-uu-lidera-los-indices/
9https://cnnespanol.cnn.com/2018/06/07/suicidios-aumentan-un-25-en-estados-unidos-desde-1999/
10 Noam Ch., ¿Quién domina el mundo?, Ediciones B S.A. , Barcelona, 2016, p. 200.
11 Ibid., p. 318.