Thomas Van Rumst – Control all, Delete

En 2016, Maggie De Block, la entonces nueva Ministra de Salud, decidió armonizar y simplificar el campo de la salud mental en Bélgica y responsabilizar a los agentes de salud. Todo esto por el bien de los usuarios, por supuesto, reflejando el reembolso de la atención psicoterapéutica y la reducción en las listas de espera. La mayoría de los psicólogos se frotaron las manos: finalmente serían reconocidos como una profesión de atención de la salud por derecho propio, pagados como los médicos.

Grande fue su decepción cuando, tres años después, descubrieron que su participación en este sistema de reembolso pasaría totalmente bajo la tutela de los médicos. El beneficio financiero esperado también resultaba magro.

Habría sido mejor unirse a la acción lacaniana de aquel entonces¹ que todavía no estaba militando por su estatus profesional y menos aún por un puñado de euros más. Se advertía que ese sistema serviría para la exclusión y no para la inclusión en la atención de cuidados psíquicos, lo que se revela ahora: todas esas promesas solo conciernen a aquellos que están en edad laboral, al resto no se lo tiene en cuenta. Por lo tanto, se trata de una reactivación forzada al trabajo de aquellos que aún son recuperables. Algunos incluso hablan de eliminar la atención de los ancianos².

El mantra de la medicina basada en la evidencia (Evidence Based Medicine -EBM), que sirve como base para esta política, continúa seduciendo. ¡No solo a los psicólogos sino también a los psicoanalistas! Una base neurocientífica del inconsciente no puede hacernos daño, ¿verdad?  ¿En serio?

Hace cuatro años, antes de que se mencionara esta ley, una mujer vino a verme por un duelo no iniciado. Se trataba de su marido, al que se le había practicado eutanasia por ‘sufrimiento psíquico insoportable’. Este hombre, después de someterse a un tratamiento médico que le salvó la vida, pidió de inmediato que se le pusiera fin. Lo que consiguió… ¡en seis semanas!

Se trataba, para aquellos que querían verlo, de mucho más que un ‘cansancio de vivir’, pero eso no puede detallarse en este texto. Lo que nos preocupa aquí es la facilidad y rapidez con que la medicina, la misma que acababa de salvar la vida de este hombre, había puesto fin a esa misma vida que acababa de salvar. Esta aparente paradoja se disuelve tan pronto como uno considera que las ‘buenas prácticas’ basadas en la Medicina Basada en la Evidencia también incluyen la muerte de aquél que se trata de socorrer.

En la medicina somática la eutanasia es el último recurso frente a la imposibilidad objetiva de curar un órgano determinado y localizable; en el caso del sufrimiento psíquico, donde también se propone la solución, lo incurable se extiende al conjunto del mercado de tratamientos. En efecto, la salud mental y en consecuencia la curación no es, estrictamente hablando, definible. Se trataría entonces de controlar este incurable, someterlo al control por Monitoreo. Aquí es donde la administración se suma al EBM para superar su impotencia mediante el establecimiento de protocolos que prescriben no solo lo que se puede ‘tratar’ y el precio, sino también las intervenciones técnicas y los resultados deseados. Resultado deseado: regreso al trabajo. El método: el menos costoso; lo que se puede tratar: lo que se puede cifrar. Todo está bien mientras los números estén bien; lo que obstaculice la felicidad de los números no se tendrá en cuenta o simplemente se eliminará. ‘Incurable’ significa aquí: incurable por estas ‘buenas prácticas’.

Para entrar a estos protocolos, el usuario debe pagar por su privacidad y los proveedores están ahí para ayudarlo… a producir datos, potencialmente abrumadores para el usuario y el proveedor. Este último se verá obligado a seguir el protocolo, ya que será penalizado si no ingresa los datos requeridos o si no aplica el protocolo. Lo que se requiere es la docilidad para monitorear, rastrear parásitos. Lo que se discute aquí no es el sufrimiento, sino las cifras, estos bien nombrados ‘indicadores’ tan codiciados por el empleador como por los seguros médicos que pronto podrán participar en este monitoreo a través del historial médico compartido. De este modo, el médico generalista ‘responsabilizado’ por haber prescrito demasiados permisos por enfermedad a pacientes con burn-out ha dado muestras de un cupo demasiado elevado. El sufrimiento de sus pacientes no es monitoreado. Estos se enfrentarán con la elección de regresar al trabajo o arreglarse solos, sin ningún tipo de atención.

Esto se llama, una vez más, ¡responsabilizarse! Si usted no se considera curado después de cuatro sesiones de rehabilitación en el lugar de trabajo, impuestas por el empleador y la industria de seguros médicos y generosamente otorgadas por nuestro Ministro, realmente usted no desea curarse. La atención, eso merece… ¡mejorarse! Se curará como queremos que sane: ¡rápido y barato! La administración no crea perspectivas de curación, las elimina. Esto se llama simplificación.

Solo la docilidad lo salvará, hasta el final, cuando, una vez agotados los tratamientos que las ‘buenas prácticas’ reservan para usted no tenga más que, como último recurso, solo la benevolencia de la MBE. Su problema es nuestro problema, pero si persiste, es porque el problema es usted. Sobre todo, ¡no se suicide! Si no mejora, si no tiene más perspectiva, tenemos la solución que merece: rápida y económica³. Un esfuerzo más para ser responsable, no se tire debajo de un tren. Piense en los retrasos que puede ocasionar a los pasajeros que se levantaron temprano…

¿Cínico? – ¡Tal vez, pero sobre todo limpio! La armonización de la salud mental no pretende extenderse a los restos humanos que se encuentren dispersos en los rieles. ¡Imagine lo que nos costaría la psicoterapia de los ferroviarios!

Salvo este descuento en los rieles, ¿qué salud mental armoniosa nos ofrece esta gestión? Volvamos al testimonio de esta paciente que para hacer su duelo había elegido la palabra. La muerte de su esposo debía hacerse sin el consentimiento de su familia, de acuerdo con los deseos del solicitante bien establecidos por los prestadores. Pero él tenía un hijo menor, por lo que la familia tenía que ser notificada. Cosa hecha, antes de la muerte de papá. Como si fuéramos una casilla de verificación, dirá ella: «Niños menores: sí». Pero después, ¿cuál es el informe de los psicólogos del servicio? Simplemente nos dijeron que seguían el protocolo. Es todo. Colaboradores efectivos que no piensan, ni calculan, ni juzgan.

La Ministro nunca lo dirá, pero la docilidad afecta gravemente la salud, la suya y la de su entorno. La docilidad mata.

Rechazamos esta ‘responsabilización’ que nos quieren imponer bajo la aparente elección de ‘marchar o morir’, ya que este dispositivo de gestión gerencial no se libera por el trabajo. Rechazamos esta ‘armonía’ que implica solo obediencia abúlica y temerosa. Este rechazo es nuestra responsabilidad.

De ahí el interés político y ético del próximo congreso de Pipol 9: El inconsciente y el cerebro: nada en común⁴. El dispositivo tecno científico, del cual la Ministro es solo un títere diligente, está equipado con nuevas tecnologías y nuevas ideologías. La más reciente dice que la psique humana se reduce al cerebro, que la enfermedad mental es solo un error en el sistema que puede ser reprogramado. Encuentra su ‘evidencia’ en la imaginería cerebral. Lo que no se ve en los escáneres no se tomará en cuenta o simplemente se eliminará. La nada en común entre el inconsciente y el cerebro es lo que nos permite no caminar en los engranajes de este dispositivo. De lo que antecede, ya hemos aprendido que el que camina muere.

  

Thomas Van Rumst es psicoanalista en Bruselas.

Miembro AP de la New Lacanian School y de la Asociación Mundial de Psicoanálisis.

 Traducción: Lorena Hojman Davis

  * Texto basado en un texto del autor publicado con el mismo nombre en: http://www.copel-cobes.be/Control-All-Delete

 

Notas:

¹ El Colectivo de profesionales de la palabra (COPEL) reúne a trabajadores de la salud mental en Bélgica que hacen su práctica en instituciones o en privado: psicólogos, psiquiatras, trabajadores sociales, terapeutas del lenguaje, psicomotricistas, psicoterapéutas, educadores u otros agentes de instituciones terapéuticas…. Está abierto también a los estudiantes de profesiones de salud mental. Reúne a quienes desean defender las prácticas de la palabra en tanto ellas no se someten a la ideología de la Medicina Basada en la Evidencia. El objetivo del Colectivo es actuar en contra de la Ley referida a las profesiones de atención de la salud mental, aprobada en junio de 2016, así como de sus aplicaciones. http://www.copel-cobes.be/

² https://www.lesoir.be/213111/article/2019-03-19/sante-40-des-belges-sont-pour-larret-des-soins-pour-les-plus-de-85-ans?fbclid=IwAR20QCcAc01bVxg_uDT51BKUapmX4B1sUwx0HoNbivDANti_4FqIL6-IGx0

³ Un colega que trabajaba en un hospital psiquiátrico en Flandes dio testimonio de una auditoría en su departamento. En el informe se mencionaban dos deficiencias en el servicio: 1) no se hacía suficiente prevención de suicidios; 2) no había formularios de solicitud de eutanasia.

⁴ Pipol 9, el 5º Congreso de la EuroFederación de Psicoanálisis, El inconsciente y el cerebro: nada en común, tendrá lugar en Bruselas los días 13 y 14 de julio de 2019. https://www.pipol9.eu/

 

¡HAZ CLICK Y COMPARTE!