Yael Ferri- Elegía

Se escuchan las bombas de estruendo, la gente que marcha, las voces diversas. Sostengo que un psicoanálisis puede  romper  el sentido establecido para un sujeto. Puede, en su operación, hacer estallar lo común, quizás, cuando se hace un uso único de la lengua y un sujeto puede enunciar, desde su más profunda particularidad, su singularidad. Esa tarde el eco está adentro. Como si algo de lo externo fuese interno.

Por estos días, leí el libro Oración: Carta a Vicki y Otras Elegías Políticas de María Moreno. Ella opera haciendo un relato, una crónica, porque son ecos de voces que escuchó, leyó y aisló. Quizás, como Oscar Masotta, tal como lo cuenta Juan José Mendoza, “tenía muchos ejemplares de un mismo libro, para que no se superpusieran esos subrayados”. María Moreno subraya lo que lee. Oración, titula su libro que podríamos llamarlo, atreviéndonos a un oxímoron, el relato de una  ´comunidad de ausentes´. Los milicos en la calle es parte de lo tratado en el libro, entonces,  la operación de lectura que hace María Moreno, comienza por cambiarle el género a la carta y llamarla elegía, una oración de despedida sobre la que se abrirá a un análisis profundo: no hay manera de contar los hechos si no es desde una subjetividad determinada. El libro es el relato de esta ciudadana de las letras, aquella que ha podido habitar la polis con un nuevo enunciado; digamos que con su escritura lleva adelante  un acto político. Realiza un acto de vanguardia frente a los extremos políticos de los años 70 que le tocó vivir. Para Lacan, un relato  puede compararse con un análisis. En su seminario El deseo y su interpretación dirá: «El análisis no es una simple reconstitución del pasado, el análisis no es tampoco una reducción a normas preformadas, el análisis no es un epos, el análisis no es un ethos; si lo comparara con algo, es a un relato que sería tal que el relato, él mismo, sea el lugar del (re)encuentro del que se trata”1.

En el relato de Oración se tejen los dichos y se desarman los mitos, es donde el lector se encuentra con el trauma de la dictadura. Es el trabajo riguroso de las contracartas de Walsh, las que una y otra vez vuelve a bordear, a subrayar. Ella lo dice así: “Es una especie de rezo, como si Walsh acudiera en un momento de extremo dolor a un recurso familiar: la escritura». Cuando le escribe a Vicki, Rodolfo Walsh se está dando la oportunidad de contar su versión de los hechos, está haciendo un uso de su amor por la escritura2. En Carta a Vicky: dice: “su lúcida muerte es una síntesis de su breve hermosa vida” y la muchacha gritó: “ustedes no nos matan, nosotros elegimos morir”3. Moreno, dispuesta a no caer en el supermercado de la memoria, toma la ética de Walsh, la de la denuncia, donde las armas son las máquinas de escribir. Relata abriendo la trama de las dos cartas Carta a Vicky y Carta a la Junta e incluye, en las plegarias, el relato de las H.I.J.A.S. Albertina Carri, es una de las protagonistas, no sólo como hija de desaparecidos, sino como artista, directora de su película Los Rubios. Otra operación que realiza es con Mariana Eva Pérez, rescatando su libro Diario de una princesa montonera y a Lola Arias, como a Marta Dillon, con su maravillosa obra Aparecida.

Es, en el relato, donde encuentra otro modo de enunciación, un rescate a la memoria, rompe el estándar; no es una simple reconstitución del pasado. De los márgenes, de las orillas, con el estilo de Masotta, esta ciudadana de las letras toma la película Los Rubios marcando el uso cinematográfico que hace Albertina Carri de la ficción para representar el secuestro de sus padres durante la dictadura militar. En su película, hecha con muñecos playmobil, sostiene que no recuerda sus padres dándole la vuelta al testimonio que se autoriza en el recuerdo. Albertina insiste en que no recuerda de sus padres: “en ese entonces lo había olvidado todo, tal vez, por eso hoy la escena la veo como una película de la que yo no soy más que una espectadora”4. Lo que lee María Moreno es que, en la trama de Los Rubios, hay un corte. Albertina, con su obra deja atrás esa historia de la que fue protagonista para advenir en otro lugar, tal como lo narra: “En el camino ya no hay padres, hay aventuras, hay deseo, peligro y compañeros”5 dejar el lecho de hija y abrirse a otras aventuras.

No es un libro para cretinos: es lo que me provoca su lectura, digo que puede ser un libro para ´debutantes´. Me permito agregar ´lector debutante´. Lacan, en su Conferencia de Ginebra, distingue al cretino y cito: “Porque primeramente él sabe muy bien que el pobre cretino al cual se dirige tiene ya tanta experiencia que no sabe en absoluto, igual que yo, porque se comprometió en esta profesión de analista. Yo me acuerdo un poco de esto, y me repienso. Pero la mayoría lo ha olvidado totalmente. Ellos sólo ven su posición de autoridad y en estas condiciones, uno trata de ponerse al lado de aquel que tiene la autoridad, es decir, que simplemente se miente. Entonces, he tratado que se dirijan a personas debutantes como ellos en la función de analista”6. Porque un cretino diría: ´Ahhh, ya leí las dos cartas de Walsh, ya he leído Diario de una princesa montonera, ya lo sé, a esta historia me la contaron (…)´. El debutante se animaría al ir y venir de la escritura de María Moreno, a dejarse conmover por una plegaria.

“Política del número” titula Moreno a uno de sus capítulos; ´Política de lo singular´ podríamos llamarlo. El relato de ese capítulo empieza con Walsh, sigue con Roberto Arlt y la muerte de Severino Di Giovanni, donde el número es una letanía de los minutos de una muerte sin vendas, como fue la de Severino. La crónica de Arlt  hace un uso del número para transmitir el dolor de una muerte injusta, Arlt en su relato: He visto morir,  enumera los minutos, los segundos, los compañeros de escritura del dolor: “Veo cuatro muchachos pálidos como muertos y desfigurados que se muerden los labios; son: Gauna, de La Razón, Álvarez, de Última Hora, Enrique González Tuñón, de Crítica y Gómez de El Mundo”7. Rodolfo Walsh, que había leído Roberto  Arlt,  toma ese uso del número  como recurso literario para  describir la muerte de su hija Vicki con palabras medidas, pero son cifras que gritan:

“150 FAP

1 muchacha en camisón

5 cadáveres

1 nena de 1 año

La muchacha cuando entró a la casa de la calle Corro cumplía 26 años”8.

La escritora cuenta en sus páginas cómo Walsh, no sólo toma el número, sino también el detalle de Vicki, esa noche: el camisón. El camisón como un rasgo para desmilitalizarla, para anunciarla en su cotidianeidad, para recordar su gloriosa muerte, para darle identidad. El número, como un valor de uso, es el número que sale de la masa. En la revista Exordio 7/8,  el escritor Pablo Chacón, periodista, escribe un artículo titulado: “Soy incompatible con la masa” y expresa: “Lacan piensa que es conveniente partir de la experiencia del no todo, el aparato de goce de uno, su sinthoma, su fantasma, el delirio singular. Es desde ese punto que se puede pensar un uso no masificante de las identificaciones”9. El uno a uno es la política del psicoanálisis. No hay dos iguales; es uno singular. En la narración del libro, además de las cartas a Vicki y a la Junta, están las ´H.I.J.A.S´, hija con puntitos nombrará María Moreno a la Princesa Montonera que quiere salir de la identificación de h.i.j.a, nombre que recibió de la agrupación de derechos humanos. El goce que ella identifica puede ser leído, como lo nombra  en su libro Diario de una princesa Montonera, en términos de la siguiente expresión: ´El show del Temita´. “Cada día un acontecimiento único e irrepetible relacionado con el temita, audiencias orales, homenajes, muestras de sangre, proyectos de ley, atención a familiares de la tercera edad y militontismo en general. Una vida 100% atravesada por el terrorismo de estado”10. Mariana Eva Pérez sueña con ser escritora. Ese devenir escritora es el rescate que hace la autora de estas otras H.I.J.A.S que pudieron hacerse un nombre, una obra como los libros o las películas, donde el decir y la enunciación singular es escuchada para bordear el trauma.

Finalmente, deseo rescatar dos enunciados que permiten pensar el valor del número, en la dictadura o en otros crímenes de lesa humanidad. Uno es el que plantea Martín Kohan, citado por Emiliano Fessia, en la revista Exordio 9: “Discutir números en términos fácticos es la lógica del genocidio y quienes quieran discutir en esos términos están justificándolo”11. El otro es la respuesta de Moreno en su libro: “¿Serían 6 millones los judíos asesinados en los campos de concentración? ¿O una valentonada contable aseguraría una decena más o menos? ¿Importa?”12.

Sí, sólo 1. Es lo que he querido transmitir.

 

Yael Ferri  es psicoanalista reside en la ciudad de Córdoba, Argentina

 

*Parte del texto fue presentado y leído un 26 de julio de 2018, en el auditorio del Centro de Investigación y Estudios Clínicos. La convocatoria se realiza en el marco del ciclo “Lecturas Oportunas” organizado por el Programa “Psicoanálisis en la Cultura”. El gobierno de Mauricio Macri ha anunciado que las Fuerzas Armadas puedan salir a la calle. El pueblo protesta, una vez más, como respuesta a este gobierno. Los diarios locales anuncian en sus publicaciones: “La convocatoria fue para este jueves a las 18h en 27 de Abril y Vélez Sársfield”. “Organismos de Derechos Humanos y autoconvocados protestaron contra la medida anunciada por el Gobierno para que las FFAA comiencen a colaborar en la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo”. “No queremos milicos en la calle” anuncian las pancartas.

 

Notas bibliográficas:

1Lacan, J.,  Seminario 6: el deseo y su interpretación,  Paidós,  Buenos Aires, 2014.

2Moreno, M., Oración: Carta a Vicki y Otras elegías políticas, Literatura Random House, Buenos Aires, 2018.

3Ibid. p. 295.

4Ibid.  p. 185.

5Ibid.  p. 193.

6Lacan, J.,  “Conférence à Genéve sur le symptôme”, 4 de octubre de 1975,  École Lacanienne de Psychanalyse , Francia.

7Arlt, R. ”El fusilamiento de Severino de Giovanni”, El HIstoriador,  https://www.elhistoriador.com.ar/el-fusilamiento-de-severino-di-giovanni-por-roberto-arlt/

8Moreno, M. op. cit. p. 108.

9Chacón P., “Soy incompatible con la masa”, Revista Exordio El Psicoanálisis en la cultura, Nº 7/8, abril 2016, CIEC, Córdoba, p. 59.

10Moreno, M. op. cit.  p. 213.

11Fessia E., “30.000” Revista Exordio El Psicoanálisis en la cultura, Nº 9, diciembre 2017, CIEC, Córdoba.

12Moreno, M. op. cit.

 

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